Un encendido seguro mediante el mantenimiento profesional de los componentes de encendido y para el arranque en frío de BorgWarner BERU Systems

Ahora que ha terminado el invierno se recomienda realizar una revisión profesional de las bujías de encendido e incandescentes, del sistema eléctrico y de la electrónica. Para el taller y el comercio esto se traduce en potenciales de ventas adicionales.

Ludwigsburg, a 10 de mayo de 2011 – La estadística europea de averías son claras: según el club general de automovilistas alemanes (ADAC), sólo en Alemania el pasado año cada ocho segundos un coche sufrió una avería en carretera. En el 2010 los socios del ADAC solicitaron la reparación de casi cuatro millones de averías, muchas de las cuales podrían haberse evitado con un mantenimiento y cuidado adecuado de los vehículos.

Sobre todo en invierno las bujías de encendido e incandescentes, así como el sistema eléctrico y la electrónica, están expuestos como nunca a los efectos de la neblina de sal, la humedad y el hielo. En la mayoría de los casos, los conductores no son capaces de detectar ellos mismos las consecuencias originadas por las influencias ambientales como la humedad y las salpicaduras de agua.

Por ello, los profesionales de BorgWarner BERU Systems recomiendan a sus talleres colaboradores ofrecer a sus clientes la realización de un mantenimiento de primavera por especialistas. De este modo los conductores pueden contribuir en aumentar su propia seguridad y la de los demás conductores y, como consecuencia, evitar costosos daños derivados en sus vehículos.

Componentes de encendido defectuosos: a lo que deberían prestar atención los profesionales del taller

Con la realización por especialistas de un mantenimiento regular de los componentes de encendido los conductores circularán en primavera con mayor seguridad y respetando el medio ambiente. En el mantenimiento detallado de primavera en el taller, los profesionales del taller deberían considerar, entre otras, también las siguientes causas potenciales de averías:

  • fuerte desgaste y visibles pérdidas de material en los electrodos centrales y de masa,
  • descargas eléctricas en el aislador de la bujía de encendido por oxidación, acritud, resistencias de paso o faldas obturadoras defectuosas en los conectores de las bujías, distribuidores y de las bobinas de encendido,
  • puntos de contacto oxidados en las bobinas de encendido,
  • zonas porosas, desgastadas, carbonizadas o quemadas en los cables de encendido.

En el caso de los vehículos con motores de gasolina el límite de desgaste, por ejemplo, de las bujías de encendido pueden originar en el peor de los casos en defectos. Los módulos de encendido reaccionan también sensiblemente a la humedad y a la sal esparcida en la carretera contra el hielo. La oxidación en el módulo tiene como consecuencia, en determinadas circunstancias, los fallos del sistema de encendido. Además, los fallos de encendido pueden destruir el catalizador cuando provocan la entrada de combustible no quemado en el interior del catalizador, que se encuentra a una temperatura de hasta 850 grados, y se enciende allí. En cualquier caso, una combustión incompleta se traduce en un mayor consumo de combustible y, por lo tanto, una mayor emisión de sustancias nocivas. Además, una bobina de encendido y módulo de encendido sometidos a una mayor carga puede, debido al mayor desgaste, ocasionar una avería prematura de las piezas.

Componentes para el arranque en frío defectuosos: la renovación completa ahorra dinero

En los vehículos diésel, durante las estaciones frías del año, el agua salada puede atacar el sistema de incandescencia y, como resultado, conllevar a un funcionamiento más ruidoso del motor, golpeteos y a un mayor consumo de combustible y emisiones de sustancias nocivas, así como ocasionar problemas en el arranque. Para la revisión de primavera en el taller debería controlarse también si las varillas de caldeo están fundidas o presentan restos adheridos por fusión, o si están dañadas las puntas de la varilla debido a un sobrecalentamiento. El nuevo comprobador de bujías incandescentes de BERU permite comprobar el estado de las bujías incandescentes de un modo fiable y rápido, y de manera individual, sin estar montadas y sin necesidad de arrancar el motor. Este instrumento de comprobación práctico resulta adecuado para bujías incandescentes cilíndricas en acero o cerámica con una tensión de funcionamiento de 3,3 hasta 15 voltios para vehículos con una tensión de a bordo de 12 voltios.

Es recomendable sustituir por parejas en el caso de bujías incandescentes defectuosas. Si por el momento sólo necesita cambiarse una bujía, por lo general no pasará mucho tiempo hasta que aparezca una avería; una recomendación, válida tanto para las bujías de encendido defectuosas como para lo cables de encendido. Ya que una sustitución completa en el momento se traduce en clientes satisfechos para el taller y el comercio, evitándoles una nueva visita, tiempos de reparación adicionales y, como consecuencia, gastos adicionales.